Hoy desperté con una sorpresa. Alguien en este mundo, me está regalando esa yegua de la izquierda: Marisabel.
Speechless, wordless, sin palabras… es difícil describir aquel momento.
Pero (inesperadamente) llegó.
Es, por así decirlo, inesperado… casi se pareció a… un milagro jamás deseado…
Millones de gracias!